La tarde de un fin de semana pretérito inmediato, para variar el almuerzo se sirvió cuando ya no calentaba el sol.Era rutina, era normal, pero algo desde ese día faltó.Mejor dicho "alguien", porque ese algo es lo que se rompió...No hay ganas de brindar ni conversar. Ni siquierera el intento.Para qué hablar de la sobremesa, "pásame la sal", es la frase hecha.Y cuando el invierno comienza a helar mi casa,cuando dan ganas de mandar todo a la cresta, hay que ser fuerte, respirar y seguir,aunque él ya no esté mas en la cabecera de la mesa...lunes, 22 de octubre de 2007
Quiebre...
La tarde de un fin de semana pretérito inmediato, para variar el almuerzo se sirvió cuando ya no calentaba el sol.Era rutina, era normal, pero algo desde ese día faltó.Mejor dicho "alguien", porque ese algo es lo que se rompió...No hay ganas de brindar ni conversar. Ni siquierera el intento.Para qué hablar de la sobremesa, "pásame la sal", es la frase hecha.Y cuando el invierno comienza a helar mi casa,cuando dan ganas de mandar todo a la cresta, hay que ser fuerte, respirar y seguir,aunque él ya no esté mas en la cabecera de la mesa...
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1 comentario:
Cuando falta ese "alguien" ya no dan ganas ni de sentarse a la mesa, ni de sentarse en parte alguna ni de hacer ya nada.
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