sábado, 13 de junio de 2009

Andares y pensares, Aromas y sabores...



Se levantó sin sueño, sin ganas de seguir acostado, como pocas veces le ha pasado. Quizás por la tranquilidad de saber que no iría a trabar por unos cuantos días. Qué alivio! Bañarse sin prisa, desayunar haciendo zaping en la TV, darse el tiempo para elegir la ropa, poner la música a todo volumen con las canciones favoritas y cantarlas a todo pulmón con el pecho henchido, sabiendo que es un gran día.
Con las lucas necesarias en la billetera para darse un gusto emprendió camino a calles conocidas, pero otrora visitadas, con el claro objeto de evocar pasos pasados.
La pastelería más tradicional de esas viejas ruas lo atrajo como imán a sus vitrinas y un kuchen de nueces se obsesionó en sus pupilas y papilas.
Al pagar el manjar en caja, una mano tan delicada como bella le entregó el cambio, e inevitablemente subió la mirada para comprobar si era consecuente con su rostro. Muchas gracias, le dijo la dulce vos detrás del mostrador, y la sonrisa y su mirada brillante terminaron por confirmar sus premoniciones matutinas.
Inevitablemente feliz salió de la tienda sin saber donde ir, pero con paso decidido a hacer algo más. A la vuelta de la esquina se interpuso lo preciso, una florería tan aromática y colorida que era imposible de ignorar. Déme un tulipán, un girasol y una rosa, por favor. Y volvió sobre sus pasos hasta la pastelería del barrio antiguo, con el corazón en la mano y mil palabras en desorden entre la boca y los sentidos.
Ella lo miró con duda y algo de preocupación, pensando que quizás se equivocó en el vuelto o el kuchen tenía algo malo. Pero cuando vió que en lugar del pastel aparecían flores y en lugar de quejas, disculpas e intentos de ordenar palabras, su rostro recuperó la sonrisa y sumó rubor en exceso.
Sin esperar respuesta, más que las tímidas gracias apenas oídas, salió sin retorno del lugar. Sabiendo que algún día volvería a tener un gran día.
Hoy se levanta cada fin de semana con la misma sensación de aquel día, sabiendo que no debe ir a trabajar, que no hay prisa, que hay más canales para hacer zaping y más canciones favoritas para oir a todo volumen. De vez en cuando es él quien cocina kuchen de nueces para ella y de vez en cuando es ella quien le regala tulipanes, girasoles y rosas.




Porque el amor puede ser más dulce si priman sonrisas y miradas transparentes.


Porque el futuro huele aflores cuando caminas sin ajenos temores.


Porque a la vuelta de la esquina puede estar tu felicidad y si equivocas el camino, pasarás de largo sin mirar .


Porque cuando quieras volver atrás, el o ella no estará más.


lunes, 13 de abril de 2009

Ahora

Es el tris oportuno para que tu aroma desaparezca de mi almohada.
Es ahora, antes que el agraz se torne usanza y los deleites del reencuentro un vicio.
Es el momento de callar y liberar las compuertas lagrimales,
Para que sus aguas disocien lazos y clanes.
Ya es tiempo de cicatrizar temores e inmolar contraataques.
Ahora es cuando se acaba el vaivén y se toma la vida en serio.

Es el minuto en que al karma se le acabó el tiempo.

viernes, 27 de febrero de 2009

Enraizar

Guardo en mis bolsillos un puñado de semillas, recogidas de los bosques que mi vida ha recorrido. Busco el apropiado sitio para su cultivo, con la tierra fértil de Machu Pichu, un arrollo contiguo con aguas del Nilo, el sol de las mañanas de Pirque y la fresca sombra de los ocasos porteños.

Pretendo sembrarlas juntas para que se fundan en un sólo y gran árbol, hasta que su tronco sea tan grande que permita tallar la morada de los cimientos más firmes conocidos, con sus raices unidas al centro de la tierra y sus hojas tocando el cielo, para que los inviernos no sean más que el regadío y los otoños la renovación de nuestras eternas primaveras.