domingo, 25 de noviembre de 2007

Tarde

Mirándose a los ojos se prometieron destinos
se prometieron castillos
tomándose las manos se juraron caminos
se juraron unidos
abrazados mil tardes, atardeceres soñaron
mas sus abrazos naufragaron en ocasos
La puesta sol se hizo eterna
no concluyó el día, no llegó la luna llena
con las miradas perdidas aun esperan
besos, miradas, abrazos
atardeceres y lunas nuevas.