Era la primera vez. En serio, era la primera vez. Es que las cosas se fueron dando y, bueno, quería experimentar, en una de esas resultaba todo bien y después, filo no más. Nunca me iba a imaginar que las cosas terminarían así, ahora me rió, pero en ese momento pensaba que era un mal sueño.
Entonces llevaba poco con mi novia, como seis meses creo, igual la quería, pero no para toda la vida, esas cosas se sienten. Y bueno, nos fuimos con mi clase a la gira de estudios en el sur. Pucón era nuestra base y desde ahí recorrimos durante dos semanas parte de la IX Región. Inolvidable.
El primer día la lluvia nos recibió con todo, pleno verano y comprando paraguas. Pero a los dieciocho años qué importa mojarse un poco! La misma tarde en que nos alojamos salí con Juan, Juanito para los amigos, el más piola del curso, a hablar por teléfono, entonces los celulares eran escasos.
Al llegar a la cabina habían tres chicas en turno hablando, había que esperar.
De pronto llegó un viejo un tanto borracho y comenzó a molestar al trío de señoritas al que ya le habíamos echado el ojo. Ahí me las tuve que dar de súper héroe, acción que sirvió para entablar conversación, fructífera considerando la situación, y acordar carretear juntos en la mejor disco del lugar al día siguiente.
Al reunirnos con mi curso no tardaron en preguntarnos el por qué de las caras sonrientes. Comprensible pregunta luego de doce horas de viaje, una tarde lluviosa y veinticinco hombres con ganas de salir y conquistar la Araucanía.
Cuando les conté que tenía una cita masiva para toda la clase con más de veinte señoritas al día siguiente, sentí que mi polera tenía en verdad la “S” y que la cabina telefónica era parte de la película.
Así conocí a Andrea, una de las chicas más guapas del grupo. Morena, pelo crespo, largo, con unos labios exquisitos, preciosa. La aventura duró dos semanas con punto suspensivo y con los teléfonos agendados. Mientras diez compañeros terminaron de novios y me lo agradecieron por meses.
De vuelta en Santiago mi noviazgo siguió su curso y las llamadas paralelas con Andrea se hacían más frecuentes. Luego vinieron las citas y así mi primer y único triangulo amoroso…
Continuará…
Entonces llevaba poco con mi novia, como seis meses creo, igual la quería, pero no para toda la vida, esas cosas se sienten. Y bueno, nos fuimos con mi clase a la gira de estudios en el sur. Pucón era nuestra base y desde ahí recorrimos durante dos semanas parte de la IX Región. Inolvidable.
El primer día la lluvia nos recibió con todo, pleno verano y comprando paraguas. Pero a los dieciocho años qué importa mojarse un poco! La misma tarde en que nos alojamos salí con Juan, Juanito para los amigos, el más piola del curso, a hablar por teléfono, entonces los celulares eran escasos.
Al llegar a la cabina habían tres chicas en turno hablando, había que esperar.
De pronto llegó un viejo un tanto borracho y comenzó a molestar al trío de señoritas al que ya le habíamos echado el ojo. Ahí me las tuve que dar de súper héroe, acción que sirvió para entablar conversación, fructífera considerando la situación, y acordar carretear juntos en la mejor disco del lugar al día siguiente.
Al reunirnos con mi curso no tardaron en preguntarnos el por qué de las caras sonrientes. Comprensible pregunta luego de doce horas de viaje, una tarde lluviosa y veinticinco hombres con ganas de salir y conquistar la Araucanía.
Cuando les conté que tenía una cita masiva para toda la clase con más de veinte señoritas al día siguiente, sentí que mi polera tenía en verdad la “S” y que la cabina telefónica era parte de la película.
Así conocí a Andrea, una de las chicas más guapas del grupo. Morena, pelo crespo, largo, con unos labios exquisitos, preciosa. La aventura duró dos semanas con punto suspensivo y con los teléfonos agendados. Mientras diez compañeros terminaron de novios y me lo agradecieron por meses.
De vuelta en Santiago mi noviazgo siguió su curso y las llamadas paralelas con Andrea se hacían más frecuentes. Luego vinieron las citas y así mi primer y único triangulo amoroso…
Continuará…

7 comentarios:
genial.. me quede pegada leyendo....
me quede a la mitad.....
a ver que seguira.....
besos
graaande super willy... podrias hacerla de nuevo y vestirte en leyenda para sus amigos de la villa... jejeje
guillermo gracias por la dedicacion .. es un detalle de tu parte para con nosotros muy dulce.... es muy bonita la cancion, la buscare para escucharla, a mi en lo personal me gusta mucho francisco cespedes....
bueno en cuanto a la votacion jejejejeje
que original me gusto...
besos guillermo
jejjee..
ya espero la segunda pàrte..
ya me diras como te apañastes en esto del amor a dos bandas..
:-)
un besoooooo
QUe historia!!!!
Segunda parte ya !!! jejeje
Besos
yo vote por freak... pero cuando publicaras?
besos
Espero que terminen los 3 días para votar y publico lo q la mayoría haya pedido.
Besos
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